Qué es el régimen especial de criterio de caja?

Ante la petición de empresarios de ingresar solo el IVA de aquellas facturas cobradas en lugar del de todas sus facturas emitidas entra en vigor el Régimen Especial de Criterio de Caja en IVA (RECC) en la Ley 14/2013, de 27 de septiembre.

No somos pocos los que empezamos a ver problemas con este sistema que parece cogido con alfileres al no pensar en las consecuencias del mismo.

Límites del régimen especial de criterio de caja
En la ley se plantean unos límites para poder acogerse a este Régimen:

1. Aquellos empresarios cuyo volumen de operaciones en el ejercicio anterior no supere los 2 millones de euros, límite discutible en cuanto que cualquier empresa tenga el volumen que tenga puede tener las mismas dificultades financieras para pagar el IVA si sus clientes no le pagan las facturas.

2. Siempre que no se perciban cobros en efectivo superiores a 100.000 euros (además de que cada cobro en efectivo no puede superar los 2.500 euros la Ley 7/2012, de 29 de octubre). Parece que es una medida antifraude puesto que serían durante el año más de 40 pagos de 2.500 euros en efectivo.

El régimen consiste en que el Sujeto Pasivo acogido al mismo ingresará el IVA Repercutido en la declaración en la que se cobre la factura pero también se deducirá el IVA Soportado en el periodo en el que pague las facturas a sus proveedores. Y si se cobra o paga parcialmente también se declarará parcialmente lo cobrado o pagado.

¿A quién afecta la Ley del régimen especial de criterio de caja?
No solo afecta a los sujetos pasivos que se acojan al mismo.

Lo que lleva a muchas discusiones es que se aplica el criterio de caja a sujetos pasivos que no han optado por él. Es decir, en el caso de que un sujeto pasivo que tribute por devengo reciba una factura de un proveedor que si esté en el Régimen especial de criterio de caja (lo ha de indicar en sus facturas expresamente) no podrá deducirse la factura hasta que la haya pagado. Esto dificulta las tareas administrativas a dichos empresarios que tributan por régimen general puesto que tienen que añadir a sus registros la fecha de pago de sus facturas. Tendrán que realizar ajustes por periodificación de IVA puesto que se producirá una diferencia entre el momento de soportar el IVA en factura y el momento en que este será deducible (momento del pago). Casi llevar una doble contabilidad, mayor carga administrativa y mayor coste para los pequeños empresarios que se ven envueltos sin comerlo ni beberlo en este régimen que no han elegido.

¿A quién favorece la Ley del régimen especial de criterio de caja?

Favorecería a aquellos proveedores cuyos clientes tienen formas de pago muy largas.

Pero qué sucede, se trata de multinacionales, grandes superficies, etc que son consideradas grandes empresas a efectos fiscales y tienen formas de pago a 90 o incluso a 180 días. Tienen la obligación de declarar mensualmente y se deducen las facturas de IVA soportado cuando las reciben y tardarán meses en pagarlas.

Es decir, obtienen financiación de sus proveedores, a estos últimos es a los que esta ley les favorecería pero como siempre el pez grande se come al pez chico… estas grandes empresas les presionaran para que no se den de alta en este Régimen especial porque si no ellos no se podrían deducir las facturas hasta que no sean pagadas. Los proveedores ante el riesgo de perder a sus clientes no se darán de alta.

¿A quién perjudica esta Ley?
Está claro que como siempre no se piensa en quién va a salir perjudicado.

¿Donde puedo obtener más información sobre la Ley del régimen especial de criterio de caja?
También puedes consultar las Principales novedades de la Ley 14/2013, de 27 de septiembre publicadas por la Agencia Tributaria.

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